viernes, 22 de julio de 2011

Fragmento


   Hasta que se decidieron a entrar. Nadie lo había hecho hasta entonces, pues aquella era la casa más espantosa que se había visto jamás. Se contaba que tras una extraña puerta se encontraba un gran secreto esperando a ser descubierto. Pero nadie se atrevía a entrar, pues se decía también que quien cruzaba esa puerta no volvía a ver la luz.
   Una vez que reunieron valor, se decidieron a entrar. Dos personas, una joven y un hombre. El hombre entraba convencido por la muchacha, quien decía no tener miedo ya, y se mostraba muy segura de sí misma.
   Al entrar en la casa, se encontraron en una sala, oscura, como habría de serlo el resto de la vieja casona. Subieron la escalera, llegaron a un gran pasillo con más de diez puertas, y, asombrados, se miraron entre ellos. Todas las entradas eran normales, menos la última; aquella parecía de un material muy duro y pesado.
   La chica empezó a caminar al tiempo que el hombre le decía “Estoy asustado, tengo miedo de entrar, me voy a quedar adentro…”. “Yo no” dijo la muchacha, muy tranquila. “Sí! Si entramos nos vamos a quedar ahí!”. “Yo no” volvió a decir la chica. Y lo único que contestaba era “yo no”.
   Llegaron al final del pasillo. La puerta se abrió, y ambos entraron en la habitación.


(P.G.P., 10 años)

2 comentarios:

Srta. Alicia Alina dijo...

Te sigo.

Una invitación a mi blog: http://globosagua.blogspot.com

MFK dijo...

Muy bien, bienvenida sea Srita Alina. El Corredor está abierto para cuando guste pasar, aquí la espero.